Los últimos suelen ser los últimos para todo y en el caso de la Liga, son los últimos en decir que esto todavía no se ha acabado a pesar de que ya se sepa cuál es el campeón. Y es que en la última jornada también toca saber quién se queda en Primera y quién baja a Segunda.
Hoy quizá todavía tengan resaca los aficionados de Getafe, Granada y Almería, los cuales muchos tendrán los dedos envueltos en tiritas de tanto haberse mordido las uñas ayer. Y las verdad es que tienen motivos para celebrarlo, porque sus héroes son en realidad unos verdaderos héroes.
Hay una encuesta en la página oficial del Geta en la que se pregunta qué transmite ser del Getafe. Pues bien, la respuesta más votada entre los internatuas es el ser humildes, pero con un espíritu muy grande. Quizá esta misma respuesta explique los resultados del Getafe, resultados que dan argumentos de sobra a un aficionado azulón a afirmar que su equipo es el mejor de España. ¿Por qué? El madridista dirá que el mejor equipo es el Real Madrid porque así lo dice la historia, así lo dice la FIFA alegando que los blancos son el mejor club del siglo XX y así lo dice su palmarés. El culé dirá que el Barcelona es el mejor equipo de todos porque cuando se ha tratado de combinar títulos y buen juego, quien mejor lo ha sabido hacer ha sido el Barça y además, los azulgrana son los únicos del mundo que hasta el momento han ganado todos los títulos posibles en un año natural. El colchonero dirá que el Atlético de Madrid es el que no tiene abuela porque ni el pasado ni el futuro existen: lo único que existe es el presente y en el aquí y ahora el campeón de Liga es el Atlético de Madrid por derecho propio. ¿Y el Getafe? ¿Por qué podría ser el mejor equipo de España? Dando argumentos convincentes, porque siendo modesto como es, ha sido capaz de emparentar con Barcelona, Real Madrid y Athletic de Bilbao en el aspecto de no haber bajado nunca a Segunda hasta el momento.
Por otra parte está el Granada, un equipo que ascendió a Primera en 2011 gracias al play-off y que desde entonces, de faldas o de mangas, sobrevive. Una de las ventajas que tiene este equipo es poder recibir jugadores del Udinese italiano que puedan aportar algo más de calidad al equipo; otra, el poder ir adquiriendo más experiencia en Primera conforme va pasando el tiempo. Y este año se ha notado. Como anécdota, el Granada ya puede presumir de que en los últimos años ya sabe lo que es cargarse a Real Madrid y Barcelona respectivamente. Y el que el curso pasado, los entonces hombres de José Mourinho iban dispuestos a comerse Los Cármenes, pero Cristiano Ronaldo no vio bien la portería donde colaba y marcó un golazo sí, pero en propia puerta. En cambio, este año a quien le han plantado cara ha sido al Barça, al cual lo han hundido un poco más de lo que ya estaba. Un soplo de aire fresco para un equipo que esta temporada nunca ha estado en la zona de descenso pero sí en la cuerda floja.
Más complicado lo ha tenido esta campaña el Almería, un club recién ascendido también por el play-off que no estaba dispuesto a volver a bajar, pero que la categoría de oro se le quedaba demasiado grande. Francisco, el entrenador, es tan joven que tiene futbolistas al mando que han coincidido con él en su etapa como jugador. Poca experiencia, pero mucha ilusión. Quizá lo más socorrido hubiera sido destituirlo de primeras, pero hay veces en las que cuando en un equipo falta nivel, presupuesto o hay demasiadas lesiones, no siempre el cambio de entrenador es la solución. Había que tirar para adelante con lo que tenían, que a veces no era poco porque por ejemplo, Esteban, es uno de los porteros menos goleados. Además, cuando peor parece que van las cosas, ganan partidos importantes como al Valencia, al Atlético de Madrid o los de las últimas jornadas, los cuales le han hecho no perder la esperanza hasta el último momento. Al Athletic de Bilbao no le ha podido ganar, pero bendito sea el empate. Solamente le separa un punto del descenso, pero bendito sea. Ahora pueden disfrutar porque se han salvado.
Los que no pueden decir lo mismo son Osasuna, Valladolid y Betis. Especialmente, resultará extraño ver a los primeros en Segunda ya que El Sadar ha dado siempre mucho juego a la Liga considerándose siempre uno de los estadios más complicados del país. En el caso de los segundos, duele ver cómo ganarle al Barcelona y quitarle el campeonato al Madrid no sirve para mantener la categoría y en cuanto a los terceros, siempre se echan de menos en Primera porque siempre serán uno de los históricos de nuestra Liga. Además, la Liga sin un Sevilla-Betis no es lo mismo. Solo queda desearles suerte para la temporada que viene porque en estos momentos es normal acompañarles en el sentimiento. Y es que como dije en la entrada anterior, al igual que se contagia la alegría de los campeones, se contagia también la tristeza de los perdedores.
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