Érase una vez una selección de fútbol en España que había tardado 80 años en ganar un Mundial. Fue un bonito 11 de julio de 2010 en Sudáfrica cuando el capitán, Íker Casillas, levantó la ansiada Copa del Mundo ante los ojos de todos. En aquel momento, ya no importaban los fracasos anteriores ni las derrotas en cuartos ni el partido que se perdió frente a Suiza. Por importar, ya no importaba siquiera la prima de riesgo, que en aquel momento estaba por las nubes dentro de un país en crisis en el que el paro rondaba la frívola cantidad de cinco millones de españoles sin empleo. Daba igual, durante esos días, solamente importaba la hazaña que acababan de conseguir 23 hombres conocidos como "la Roja".
Cuatro años después, España se lo esperaba todo de sus héroes. De hecho, Vicente del Bosque apenas realizó cambios en la selección confiando una vez más en esa generación de oro que tantas alegrías le había dado al fútbol español. Sin embargo, la Roja de Brasil no ha parecido ni prima hermana de la Roja de Sudáfrica. Y eso que Íker Casillas, Sergio Ramos, Gerard Piqué, Andrés Iniesta, David Silva, Fernando Torres y compañía siguen teniendo los mismos nombres y apellidos.
Entre una imagen y otra del capitán hay poco menos de cuatro años de diferencia. Sin embargo, en una era el héroe y en la otra es el villano. Y es que las mismas personas que en su día se quitaron el sombrero ante su milagrosa parada a Robben son las mismas que ahora le reprochan los siete goles que entre Holanda y Chile le han encajado a España en los dos partidos que lleva disputados en Brasil 2014. Parece ser que el pasado no existe y en el presente, la Roja está eliminada del Mundial. Ya no juega bien, ya no es campeona.
La carrera de cualquier jugador es corta y el deporte no tiene memoria. Un día estás en lo más alto del pedestal y al siguiente ya has bajado a los infiernos. Y es que mientras más alto vueles, más dolerá la caída en picado.
¿Qué le ha pasado a la Roja? ¿Acaso no son los mismos que hace poco más de una semana tanto idolatraba la gente? ¿Qué fue de aquel penalti que Cesc que rompió la maldición de los cuartos? ¿Y del gol que marcó Iniesta ante Holanda en la final de Sudáfrica 2010? ¿Quién le dio a España esa estrella que a día de hoy luce encima de su escudo? ¿Alguien se acuerda de algo? ¿A alguien le importa lo que sucedió hace cuatro años o incluso hace dos en la Eurocopa de Ucrania y Polonia?
También en 2010, Dani Martín sacaba su primer disco en solitario después de una larga trayectoria al mando de El canto del loco. Ese álbum incluía una canción titulada Lo que nace se apaga, que a día de hoy, podría ser perfectamente la banda sonora que acompaña al momento de la Roja ya que todas las frases encajan perfectamente con su actual situación.
Para mirar al futuro con un poco más de positivismo después de semejante mazazo, decir que Dani Martín también afirma que quedará la verdad. Y la verdad es que esta selección escribió con mayúsculas el nombre de España en la historia del fútbol y eso ya no se lo podrá quitar ni un partido estilo "Alcorconazo". Ahora toca recapacitar y pensar en que hay gente joven preparada para tomarle el relevo a aquellos que ya tienen en su palmarés el título de campeones. Quizá sea el momento de renovarse, lo cual no quita que aquellos que en su día nos llevaron a lo más alto se merezcan, como mínimo, un reconocimiento. Porque todos han sudado por España. Porque otros también sudarán.

