sábado, 31 de mayo de 2014

Los 23 elegidos para defender a España (Primera parte)

El Mundial de Brasil está a la vuelta de la esquina y después de todo un año intentando hacer los deberes lo mejor posible para poder convencer al seleccionador nacional de que cada uno en su posición es la mejor opción para defender los colores de España en la Copa del Mundo, el míster ya ha tomado una decisión irrevocable. El por qué ha elegido a estos hombres y no a otros solamente lo sabe Vicente del Bosque y no lo va a exponer aquí, pero a falta de sus palabras, vamos a exponer aquí de la forma más imparcial y argumentativa posible la presencia de cada internacional en la próxima cita mundialista:

Íker Casillas (@CasillasWorld): Nadie se libra de pasar un mal trago en su vida laboral por muy crack que sea, ni siquiera el mismísimo capitán del Real Madrid y de la Selección española. La temporada pasada, Íker pasó de ser titularísimo indiscutible con cualquier entrenador a suplente absoluto de la noche a la mañana con José Mourinho. Luego llegó Carlo Ancelotti y decidió repartirse los porteros: Diego López para la Liga y Casillas, para la Copa del Rey y la Champions. El largo tiempo que pasaba el mostoleño sin jugar hacía pensar a la opinión pública si su puesto correría peligro o no en la Selección española y lo peor de todo: si sería justo que finalmente fuese convocado para jugar el Mundial después de toda la temporada en el banquillo. Cierto es que el Marqués es un seleccionador bastante conservador, pero si hay jugadores que se llevan ganando el puesto durante todo el curso... El caso es que Casillas aprovechó al máximo las competiciones en las que Ancelotti le dejó jugar y demostró que el 'Santo' nunca había dejado de ser 'Santo', que seguía conservando la inteligencia en las manos. Después de un gran trabajo en Copa y en Champions, Íker vuelve a su trono en la Selección española y aquí sí que será muy difícil que nadie se lo quite.


Pepe Reina (@PReina25): Portero suplente de la Selección española, es frecuente verlo en los terrenos de juego con la Roja o bien en los encuentros amistosos o bien en la fase de grupos de aquellos oficiales en los que España ya tiene asegurado el pase a la siguiente eliminatoria como primera de grupo. Sin embargo, lo que sí es muy usual es verlo dejarse la garganta desde el banquillo animando a los suyos y defendiéndolos con uñas y dientes.
En cuanto a su rendimiento a nivel de clubes, Pepe Reina ha vuelto a encontrarse con Rafa Benítez en el Nápoles después de haber coincidido en el Liverpool. Juntos han conquistado la Copa de Italia acompañados de otros españoles como Raúl Albiol o José Callejón.
Si España volviese a ganar otra vez el Mundial, el país entero volvería a esperar otra vez con impaciencia otro de sus ya tradicionales shows, esos de los cuales la gente nunca se cansa.

David De Gea (@D_DeGea): De los tres porteros de la selección, el ex atlético es el más joven y el que menos experiencia tiene. Aún así, su gran talento ha salido a relucir desde que defendía la portería del equipo de orillas del Manzanares, donde ya se predecía que De Gea llegaría muy alto. Destacado en las categorías inferiores de la Roja, para llegar al primer equipo se encontraba con la barrera de que este ya tenía a sus tres guardametas fijos: Casillas, Reina y Valdés. El destino ha querido jugarle una mala pasada a este último y cuando mejor estaba rindiendo, ha sufrido una lesión que lo va a tener apartado de los terrenos de juego por una larga temporada coincidiendo con el Mundial. Menos mal que España tiene buenos porteros de repuesto y entre ellos está De Gea, que tendrá la oportunidad de poner en práctica todo lo que lleva aprendido con la sub-21.

Sergio Ramos (@SergioRamos): Sin duda alguna, el jugador de moda. Y es que cuando el Real Madrid parecía estar agotado, el sevillano prometió tirar del carro y derramar hasta la última gota de sudor por su equipo. Cierto es que el gol que marcó al Altético de Madrid en la final de la Champions en el minuto 93 no fue el gol de la victoria, pero sí el gol de la esperanza, el gol clave. Es por eso por lo que el madridismo lo adora.
A Ramos también le vale la Selección española para quitarse las espinas del Real Madrid. Prueba de ello fue que para descargar la rabia de aquel penalti fallido ante el Bayern de Múnich en Champions, tiró a Portugal un penalti a lo Panenka que dejó con la boca abierta a todo el mundo en las semifinales de la Eurocopa 2012.
En la actualidad, Sergio Ramos es uno de los jugadores que más está rindiendo y después de lo alto que ha dejado el listón en los últimos meses, se espera mucho de él en este Mundial.


Juanfran Torres (@Juanfrantorres): La cantera del Real Madrid ha exportado jugadores a equipos de toda España y parte del extranjero porque no todos tenían cabida en el primer equipo, pero lo cierto y verdad es que más de una vez se habrán lamentado de haber dejado marchar a muchas de sus perlas, como al defensa Juanfran. Durante esta temporada, ha sido una de las piezas fundamentales del reciente campeón de Liga y subcampeón de Champions siendo la pesadilla de todo delantero que osara atacar la portería de Thibaut Courtois.
En principio, Vicente del Bosque tenía un dilema en el lateral derecho ya que debía elegir entre Dani Carvajal, el canterano madridista que volvió este año del Bayern Leverkusen después de figurar en el once ideal de la Bundesliga y supo ganarse con creces su puesto en el Real Madrid y convencer a Carlo Ancelotti o Juanfran Torres, jugador de cuyo potencial el Cholo Simeone ha sabido sacar el máximo partido. Finalmente, ha sido el defensa atlético quien ha ganado la batalla.

Raúl Albiol (@R_Albiol): Contaba con muy pocos minutos en el Real Madrid y decidió ponerle solución al asunto cambiando de aires marchándose al Nápoles. Total, allí tampoco se iba a sentir demasiado extraño ya que contaba con compañeros de aventuras como José Callejón y Gonzalo Higuaín, además de encontrarse con otros conocidos como Pepe Reina, compañero de selección. De la mano de Rafa Benítez ha conseguido continuidad y un gran nivel, con el cual ha conseguido que Vicente del Bosque siga contando con él para este Mundial que está a punto de comenzar. Ahora solo queda esperar que Albiol tenga contacto con el césped en Brasil, algo que no ocurrió ni en el Mundial de Sudáfrica ni en la Eurocopa de Polonia y Ucrania.

Jordi Alba (@JordiAlba): Fue la revelación de la Eurocopa 2012 y Pepe Reina lo definió como "la motocicleta de la Roja" por su velocidad. Sus lesiones se han hecho notar en una temporada en la que el Barcelona prefiere hacer borrón y cuenta nueva y para renovar energías, todo empieza por la selección. Alba quiere volver a brillar de la mano de Vicente del Bosque y, con un poco de suerte, volver a marcar para la Roja como en la final contra Italia en la Eurocopa de Polonia y Ucrania, cuando marcó el segundo tanto del 4-0 resultante.

Gerard Piqué (3gerardpique): Por regla general, el Barcelona está formado por hombres de escasa estatura que son conocidos como los "locos bajitos", pero el defensa central es la excepción que confirma dicha regla con su metro noventa y tres.
Siempre hay quien dice que el físico no lo es todo en la vida, que lo que realmente importa es tener cabeza. En el fútbol, ese tema también es relevante (de no ser así, no existiría el blog Fútbol para inteligentes) y Gerard Piqué sabe lo que es tener una buena cabeza en el sentido literal de la palabra, una cabeza que frena todo balón que ose atacar la portería de su amigo Íker Casillas. En resumidas cuentas, el catalán tiene la cabeza muy bien puesta sobre los hombros a la hora de defender los colores de España.
Como compañero de viaje tendrá a otro hombre que también sabe manejar muy bien la parte más alta del cuerpo: Sergio Ramos. Vale que los más graciositos se rían y saquen las bromas de siempre que por cierto, no tienen gracia, pero que miren las imágenes de archivo y vean de todos los goles que el defensa ha marcado con la camiseta del Real Madrid, cuántos han sido de un cabezazo. Sea como fuere, el caso es que una cabeza metiendo y otra parando, una merengue y otra culé, pero de casualidad las dos rubias y ante todo españolas, prometen mucho espectáculo.

 César Azpilicueta (@CesarAzpi): El defensa navarro sabe muy bien que no es fácil ganarse la confianza de un entrenador como José Mourinho, pero quien la sigue la consigue. De hecho, Azpilicueta se ha convertido en un fijo en el Chelsea y el técnico portugués ha llegado a afirmar que podría ganar una Champions si dispusiera en el equipo de once Azpilicuetas.
Este año ha sido nombrado el mejor jugador del conjunto inglés y ello le ha valido para ganarse finalmente la confianza de Vicente del Bosque, al cual podría utilizarlo como comodín en caso de que fallaran Juanfran Torres o Jordi Alba, pues César Azpilicueta se adapta tanto a la banda derecha como a la banda izquierda.
El defensa blue ha pasado por todas las categorías inferiores de la Selección española y debutó con la absoluta en febrero de 2013. En cuanto a competiciones se refiere, Azpi ya tomó experiencia en la pasada Copa Confederaciones. Ahora tiene la oportunidad de hacerse grande en un Mundial.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Selección española: historias del principio, del medio y del final

Jugadores del primer equipo que tuvo el Recreativo de Huelva

Los ingleses inventaron el fútbol en el siglo XIX y poco a poco lo fueron extendiendo a lo largo de todo el mundo. A España llegó gracias a los británicos que trabajaban en las minas del Río Tinto (Huelva) y de ahí se expandió al resto del país. A principios del siglo XX, concretamente el 15 de octubre de 1909, nació la Federación Española de Fútbol y en 1913 ingresó en la FIFA. En cuanto a la selección, se creó en 1920 para poder participar en los Juegos Olímpicos de Amberes. El sueño no había hecho nada más que empezar.

Cualquier pesimista que no esté puesto en la historia de la Selección española pensará que España terminaría su primera competición internacional sin pena ni gloria, pero sin ir más lejos, los héroes nacionales acabaron en muy buen lugar. Corría el año 1920 y se celebraban los Juegos Olímpicos en Amberes. El seleccionador nacional era Francisco Bru y los hombres encargados de defender la bandera rojigualda fueron Ricardo Zamora, Silverio Izaguirre, Luis Otero, Encinas, Pedro Vallana, René, Agustín Sancho, Francisco Belauste, J. Torres, Eguiazábal, Sabino, De Miguel, Pagaza, Félix Sesúmaga, R. González, Patricio Arabolaza, Martínez, Alcántara, Villaverde, Domingo Gómez-Acedo, Pichichi y Silverio. Tres preseas tiene el fútbol olímpico español en su palmarés y una de ellas fue la plata que consiguió en Amberes 1920.



Mucho llovió hasta que llegó el Mundial de 1982. En aquellos momentos, España era un país muy especial. Había superado una dictadura de 40 años y había llevado a cabo una transición democrática de forma legal y pacífica. Además, tenía muy reciente también un golpe de Estado fallido. 1982 se considera el año del final de la Transición y de la consolidación de la Democracia. Y encima, el Mundial tocaba en casa, parecía que los astros se habían alineado para decirle al mundo entero que en España las cosas por fin salían bien, hasta en el fútbol. Solo faltaba que la selección siguiese la tradición no escrita de que todas las selecciones anfitrionas hasta la fecha habían llegado más alto de sus posibilidades y habían quedado entre las ocho primeras. En realidad, nadie le estaba pidiendo a la Selección española que ganase el Mundial, solamente que hiciese un buen papel. En el primer partido del campeonato, España empató con Honduras y en el segundo, ganó a Yugoslavia por la mínima. Bastaba un empate sin goles contra Irlanda del Norte para acabar primera de grupo y evitar así a Alemania e Inglaterra y como no fue así, cayó en la segunda fase y quedó como la peor anfitriona de la historia hasta el momento. Menos mal que el ser humano tiende a quedarse solamente con los buenos recuerdos y España 82 permanece en la memoria colectiva como "el Mundial de Naranjito". 


De todos modos, España es una selección que cree en los milagros. La Copa del Mundo la dejó muy derrumbada y tenía que levantarse, pero las circunstancias no pintaban demasiado bien. Y es que la Eurocopa de París estaba a la vuelta de la esquina, pero tantas eran las piedras que se habían interpuesto en el camino de la selección que para poder participar en el campeonato, tenía que ganarle a Malta por un mínimo de 11 goles de diferencia. Quizá sea porque el escenario elegido fue Sevilla y Sevilla es una ciudad muy devota de la Semana Santa y fueron todos esos santos los que obraron el milagro, pero el caso es que el milagro se hizo realidad. Una pena no haber ganado la Eurocopa un año después, pero hay que tener en cuenta que de haber sido la peor anfitriona de la historia de los mundiales de fútbol en 1982 a quedar subcampeona de Europa en 1984, España dio un paso de gigante.

La Historia de la Humanidad tiene capítulos negros repartidos entre todos los países del mundo que muchas veces les hace sentir vergüenza a las generaciones posteriores. El fútbol sabe cómo curar esas heridas. Los españoles, ciudadanos con gran complejo de inferioridad, piensan que estas cosas solamente ocurren en este país, que el pan y circo queda muy lejos de aquellas naciones donde sus habitantes son muchos más inteligentes y están más avanzados. Sin embargo, a la hora de la verdad, todos somos iguales. He aquí el ejemplo de Alemania, un país tan sumamente rico, poderoso y moderno que es el mandamás de la Unión Europea y hasta la prima de riesgo es la diferencia entre el interés que se paga por la deuda del país de turno y la que se paga por la suya. Pues bien, Alemania tiene en su Historia capítulos tan negros como el del dictador Hitler, la II Guerra Mundial, los nazis, el Holocausto, el Muro de Berlín... y todo esto históricamente es muy reciente. Como es lógico, las nuevas generaciones alemanas se avergüenzan de ello, pero en ciertas ocasiones, el fútbol les ha hecho mirar para adelante.
El 9 de noviembre de 1989 es derribado el llamado Muro de la Vergüenza y un año después, Alemania ganó el Mundial de Italia 1990. Aunque solamente participaron jugadores del Oeste, era la primera vez que defendían los colores de una Alemania reunificada. Esa victoria no solo supuso la conscecución de un campeonato: supuso la consolidación de la unión de un país que durante años estuvo dividido. Y es que lo que fue capaz de separar la guerra, ahora era capaz de unirlo el fútbol.
Por otra parte, está el Mundial de 2006. En aquella ocasión, Alemania no fue la campeona, pero sí la anfitriona, algo para celebrar ya que el mayor acontecimiento deportivo del mundo después de los Juegos Olímpicos algún dinerillo siempre deja. Dicha ocasión sirvió para que los germanos dejasen atrás el pasado, el complejo de la II Guerra Mundial y sacasen a relucir en sus balcones las banderas nacionales, el orgullo de ser alemán. Sí, más de 60 años transcurrieron desde que finalizó la II Guerra Mundial hasta la celebración de la Copa de Mundo en el país de las salchichas y la cerveza. Durante ese tiempo, Alemania se ha consolidado como una gran democracia, es un país muy desarrollado, manda más que nadie en la Unión Europea, sus habitantes son de mentalidad muy avanzada... Y aún así, ¿qué fue lo que les hizo dejarse la vergüenza atrás? El fútbol.

Mientras tanto, en España siempre quedará una duda: Y es que aprovechando que el Mundial 82 coincidió con la consolidación de la democracia, si la selección hubiese acabado campeona, quién sabe si ello hubiera servido para demostrarle al mundo lo poderosa que podía transformarse España ante la adversidad y como símbolo de que las heridas provocadas por la Guerra Civil por fin habían cicratizado.

El final de la historia de la selección hasta el momento se divide en tres partes y siempre ha sido el mismo: Eurocopa 2008, Mundial 2010 y Eurocopa 2012. España, campeona. Son momentos para cortarse las venas económicamente hablando y los ciudadanos cada día cree menos en los políticos, lo cual es preocupante ya que por muy sucia que sea la política, sin gobierno cualquier país es un caos. Sin embargo, en esos momentos ahí está el fútbol para ejercer su función social, es decir, para hacer felices a sus aficionados. Y es que en medio de la crisis, de desuniones nacionalistas y del inevitable complejo de inferioridad que los españoles vienen arrastrando desde hace cantidad de generaciones, la Roja osa ganar dos Eurocopas y Mundial y consigue que sus compatriotas saquen la bandera rojigualda al balcón y luzcan por las calles orgullosos la camiseta de la selección con las caras pintadas de rojo y amarillo. Y es que lo que años atrás estaba considerado de ser "fachas", ahora representaba el "ser fieles a la Roja".

Hasta la fecha, el principio y el final de la Selección española son felices, lo del medio... ejem, ejem. Veremos a ver lo que pasa en Brasil. Sea como fuere, será una historia más que añadir a este libro pintado de rojo, el cual le gustará a unos más y a otros menos, pero cualquiera que se ponga a repasar Historia, Sociología, Economía u otras ciencias sociales comprobará que pertenece a toda persona en cuyo DNI ponga que sea español.




domingo, 25 de mayo de 2014

De la nada a la Décima

Ser del Real Madrid no siempre es fácil. Quizá esta frase sea más típica de los atléticos que de los merengues ya que los rojiblancos históricamente son los que más acostumbrados están a sufrir. Pero resulta que el Atleti cae simpático y más, en los últimos tiempos que ha demostrado que con un presupuesto medio también se puede llegar muy alto. Por su parte, ser del otro eterno rival del conjunto blanco, es decir, del Barcelona, también es más fácil que ser del Real Madrid. Puede que el Barça también tenga muchos millones en sus cuentas corrientes, pero históricamente, ser culé ha sido como ser diferente, como ir en contra del sistema. Y muchas veces, eso es lo que ha estado bien visto. Además, el juego bonito que han exhibido los locos bajitos en el centro del campo sumado al talento de Messi y la cantidad de jugadores que el Barcelona ha aportado a la Selección española haciendo coincidir la buena racha de ambos conjuntos ha dado muchos puntos a favor de los catalanes. En
cambio, con el Real Madrid todo es diferente. El conjunto de Chamartín es un club rico y poderoso, lo cual hace distar mucho de la gente de a pie de calle. Además, como todo el mundo sabe las millonadas que sus jugadores cobran, los errores se perdonan menos. Es como si en una clase hay un alumno muy inteligente que destaca sobre los demás pero que nadie le reconoce sus méritos porque todo el mundo le exige que trabaje de forma perfecta. Y la perfección no existe. ¿Por qué jugadores de la talla de Íker Casillas, Sergio Ramos, Cristiano Ronaldo o Gareth Bale no pueden tener mérito como futbolistas solo por haber nacido con unas dotes excepcionales? ¿Acaso Beyoncé o José Mercé no tienen mérito con sus carreras profesionales solo por tener unas voces privilegiadas?

Si vas a fichar por el Real Madrid, recuerda que la opinión pública te va a exigir que marques el segundo gol antes que el primero. Porque a un equipo como el Real Madrid se le exige todo y el mismo Real Madrid se exige también todo a sí mismo. Y es que a veces está bien ser exigente, pero otras veces tampoco viene mal recordar que todos somos humanos.

Un buen día, Carlo Ancelotti firmó un contrato con la entidad madridista y se encontró con un vestuario patas arriba que venía de haber pasado un año en blanco. Cada patada que el Real Madrid le daba al balón reflejaba a un equipo totalmente descolocado, a un equipo totalmente en ruinas que había que reconstruirlo empezando de cero. Para ello, lo normal es comenzar por los cimientos, pero esto es el Real Madrid y si desde el principio no tienes construido el tejado, el pueblo le pedirá al emperador a gritos tu cabeza.

Ancelotti ha comentado estos días que la primera vez que entró al Bernabéu a la sala de trofeos, Florentino Pérez le dijo que faltaba una copa refiriéndose a la Décima y que esta ha resonado en sus cabezas desde principio de temporada. 

Tras muchas piedras en el camino y con la decepción de no haber podido pelear por la Liga hasta el último momentos tal y como hicieron sus rivales más directos, el Real Madrid se plantó en la final de Lisboa. Enfrente tenía a un Atlético de Madrid con la moral bien alta después de haberse proclamado campeón de Liga y con un Cholo Simeone que les había enseñado eso de ir partido a partido. Godín lanzó a puerta y Casillas no pudo parar el balón. La alegría atlética se desataba por los rincones. 
Todavía era muy pronto para cantar victoria por parte de los colchoneros, pero el gol de los madridistas no llegaba. Y para colmo de males, Bale tuvo una clara ocasión que desaprovechó después de un regalo de Tiago. Pasaba el tiempo y todo seguía exactamente igual. Parecía que el tiempo quería darle la razón a los colchoneros y hacerle creer a los merengues que la Décima llegaría, sí, pero en otro momento. Todavía no. Entonces, concluyen los noventa minutos reglamentarios y el árbitro añade cinco más por el tiempo perdido durante el partido con los cambios de jugadores y esas cosas. Se nota el cansancio y el encuentro parece agonizar. Sin embargo, aún no ha comenzado el tercer minuto del tiempo añadido cuando un cabezazo de Sergio Ramos desafía la portería de Courtois. No es el gol de la victoria, pero sí el de la esperanza.

El 1-1 obligaba a una prórroga, la cual se puso finalmente del Real Madrid. Todo empezó con un jugadón de Di María por la izquierda que terminó con un cabezazo de Gareth Bale en forma de 2-1. Es curiosa la cantidad de expresiones que se pueden hacer con la pronunciación castellana del jugador galés, pues si después de los más de 90 millones de euros que el Real Madrid pagó por él, los aficionados del bar suelen comentar que Bale vale mucho, hoy Marca saca un titular afirmando que "Bale la Décima". Después marcó Marcelo, el cual estaba bastante fastidiado por no haber podido salir de titular y acabó siendo clave en el partido sentenciándolo en la prórroga. En cuanto al gol de penalti de Cristiano Ronaldo, quizá no marcarlo tampoco habría sido relevante, pero el portugués quería tener su momento de gloria en su país en una final de Champions y más, tratándose del número que se trataba. Finalmente, el Atlético de Madrid no pudo hacer nada y muchos de sus aficionados se echaron a llorar, mas en esas ocasiones también es cuando se ve la cara más bonita del fútbol.


Final del partido y el Madrid logra la Décima. Su entrenador, Carlo Ancelotti, no convenció de primeras. No creó Zamora en una hora, no marcó el segundo gol antes que el primero ni levantó el templo en tres días, pero hizo realidad el sueño que ansiaba tanto el madridismo no solo desde hace doce años, sino desde que empezó a ser leyenda en Europa.


viernes, 23 de mayo de 2014

Waka-Waka vs. Olé-Olá

Sí, en esta entrada vamos a hablar del tema oficial que cantó Shakira en el Mundial de Sudáfrica 2010 y del que cantarán Jennifer López y Pitbull en Brasil 2014, algo que a primera vista no pega ni con cola en un blog que se llama Fútbol para inteligentes, pero es que en realidad, la inteligencia es algo más complejo de lo que parece.

Más que de las canciones en sí, las letras o el ritmo, el tema a tratar aquí es un pequeño detalle de cada videoclip: la presencia de España.


De cara a Sudáfrica, los protagonistas que acompañaban a la banda sonora del Mundial eran viejas leyendas como Maradona y Pelé acompañados de los actuales cracks Cristiano Ronaldo y Leo Messi más otros jugadores en activo como Dani Alves y protagonistas de mundiales pasados. ¿La representación española? Una única aparición de Gerard Piqué que aunque los programas del corazón le quisieron dar mucho bombo, en realidad es anecdótica. Y es que en aquel momento, España venía de ser campeona de Europa y desplegaba un juego precioso, pero todavía no estaba entre las elegidas. Aquello cambió en 2010 y cómo no, tenía que cambiar también en el próximo videoclip.


Seamos sinceros: con tantas mujeres medio desnudas haciendo tanto bulto en la imagen, es difícil fijarse si España tiene mucha o poca visibilidad en el videoclip, pero observando bien, sí que aparece más veces que en el vídeo de Waka-Waka: Hay banderas de España, aparecen jugadores como Iniesta, Xabi Alonso, Puyol, Casillas... Cualquier español habrá echado de menos algunas imágenes, como el gol de la final ante Holanda o el paradón de Íker a Robben, pero qué más da. El caso es que España ya a pasado a la historia. España ya forma parte de ese selecto grupo que puede presumir de poder llevar una estrella en su pecho que acredita que ha ganado un Mundial de fútbol y cómo ya ha dicho Álvaro Arbeloa, ojalá volvamos de Brasil con otra. Y ojalá volvamos de Brasil con más imágenes en otro videoclip.

La Champions se respira por las esquinas

Lisboa, 24 de mayo de 2014. Sí, todavía no es, pero ya se respira. En los telediarios y en los periódicos ya se ven seriales sobre la historia de los derbis, las pasadas Copas de Europa del Real Madrid, las curiosidades que hay dentro de cada vestuario y lo mejor de todo: cómo lo viven los aficionados, los cuales cuentan las horas para el gran momento.

Este año, todo ha salido redondo. Para empezar, es la primera vez que se enfrentan en una final europea dos equipos de una misma ciudad y qué suerte que esa ciudad, Madrid, es española. Dinerito que viene a España. Por otra parte, tampoco hay que ir muy lejos ya que el partido se juega en el vecino Portugal y de una capital a otra no hace falta coger el avión. La mayoría de los aficionados van a coger el autobús, ese medio de transporte donde los excursionistas van como en familia cantando durante todo el viaje y parando a estirar las piernas en las gasolineras, hoteles y restaurantes de la zona oeste nacional. Y cómo no, dejando dinero. Bueno, no quiero insistir tanto en este aspecto porque va a parecer que este blog en vez de llamarse Fútbol para inteligentes debería llamarse Fútbol para interesados. Aún así, es importante hacer hincapié porque en los tiempos en los que estamos es un respiro que pueden darse esos trabajadores y sus familias gracias a que la final de Champions es en Lisboa y que los finalistas son Real Madrid y Atlético de Madrid.

Una vez se supo quién pasaba a la final, se agotaron las habitaciones de los hoteles de Lisboa y muchos idearon un plan b que pasaba por Badajoz. Allí la fiesta empieza ya por las carreteras y a falta de poder estar allí presente, he podido contar con la colaboración de dos amigos para poder captar a los autobuses por los caminos de Extremadura: Sergio Canal y Fran Jociles.

Tiene que ser impactante ir tan tranquilo en el coche por la carretera y encontrarte camino a Mérida con el autobús del Real Madrid. Si esto hubiese ocurrido quince años antes, lo cuentas a los amigotes y si se lo creen bien y si no, qué le vamos a hacer, pero ahora, tienen que creérselo porque para muestra, tienes la foto hecha con el móvil.

Para los blancos, esta Champions es muy especial. Históricamente, ellos son los dueños de Europa ya que se trata del equipo que más copas tiene en su palmarés. Sin embargo, hasta los más grandes pasan por malas rachas que duran muchísimo tiempo. Y es que el Real Madrid pasó de ganar la Séptima, la Octava y la Novena en apenas cinco años a una sequía de no pasar nunca de octavos de final. Atrás quedan derrotas tan dolorosas como la del Arsenal, la de la Roma, la de los cuatro de Liverpool y la del gol de Higuaín que no quiso entrar en la portería del Olympique de Lyon entre otras tantas hasta que se rompió la maldición, pero ¿para qué? ¿Para ser derrotados en semifinales por el eterno rival tras la expulsión de Pepe en el Bernabéu? ¿Para que el penalti de Sergio Ramos fuese a parar a la Luna en vez de a la red del Bayern de Múnich? ¿Para que el Borussia Dortmund se multiplicase contra ellos en la ida de semifinales del año pasado haciendo imposible la heroicidad en la vuelta? Pues para eso, quizá digan algunos apaga y vámonos. Afortunadamente para el equipo, todo eso ya es pasado y a partir de mañana tienen la oportunidad de empezar de cero con la Décima bajo el brazo.

En las gradas van a contar con el apoyo de toda una leyenda madridista: Raúl González Blanco. En realidad, el Madrid contará con representantes de las anteriores Copas de Europa, pero llama la atención de este último ya que todavía sigue en activo, pero aún no jugando en el Real Madrid, demuestra que a pesar de estar lejos del Santiago Bernabéu, nunca se ha desvinculado del equipo. Una buena noticia para el madridismo ya que los aficionados blancos adoran al 'eterno 7' y todos coinciden en que esta hipotética Décima también es suya, así como también lo sería de todos aquellos que han creído en un equipo que empezó la temporada no jugando absolutamente a nada y ha terminado con una Copa del Rey en el bolsillo y con la posibilidad de hacer realidad el sueño que todo el madridismo lleva toda la vida esperando.




Camino del Cerro Gordo (Badajoz), mi amigo se encontró por la carretera el autobús del Atlético de Madrid, un autobús lleno de esperanzas cargado con las ilusiones de millones de aficionados colchoneros repartidos por toda España.

Si nadie apostaba por el Atleti en Liga, qué decir en Champions. Y si en el campeonato casero han dado la sorpresa, en el continental no han sido menos. Porque los hombres de Diego Simeone han sido los únicos que esta temporada no han perdido ni un solo partido hasta la fecha. Los más incrédulos pensaban a principios de curso que los rojiblancos pasarían a octavos primeros de grupo porque les había tocado un grupo muy fácil. Nada más lejos de la realidad, el Atlético de Madrid demostró que era capaz de ganarle a cualquiera que osara interponerse en su camino. De hecho, en cuartos fue toda una sorpresa que le cayese el Barcelona y entonces, los más pesimistas sí que pensaron que este era el final rojiblanco, mas el Atlético ganó el duelo fraticida y reforzó el lema que tan famoso ha hecho Simeone: creer, creer y creer. En semifinales, el coco (Bayern de Múnich) le tocó al Real Madrid y este se lo comió, así que los periodistas deseaban en sus respectivos programas que ojalá el Atlético de Madrid también cumpliera para tener a dos equipos españoles en la final. Y cumplió. No importa lo fuerte que sea el Chelsea de Mourinho ni el autobús tan grande que ponga en frente de la portería de Courtois. Porque para autobús grande, el que sale en la foto de arriba.

El Atlético de Madrid podría presumir de un pedazo de entrenador como Diego Simeone, cosa que hace, o de jugadores de mucha calidad como Diego Costa, Thiabut Courtois, Raúl García o Koke Resurrección entre otros tantos. Sin embargo, de lo que siempre ha presumido el equipo de orillas del Manzanares a los largo de toda su historia es de su afición. Porque solo la afición del Atleti sabe por qué es del Atleti. Porque ser del Atleti es como el amor: tan bonito y tan romántico que no se puede explicar con palabras. Porque ser del Atleti es también saber amar la vida a pesar de que todo vaya mal. ¿Por qué? Porque a veces, tantos años de sufrimiento también trae momentos tan bonitos como los que la afición atlética está viviendo estos días. Y eso no tiene precio.


lunes, 19 de mayo de 2014

Los otros héroes de la Liga

Los últimos suelen ser los últimos para todo y en el caso de la Liga, son los últimos en decir que esto todavía no se ha acabado a pesar de que ya se sepa cuál es el campeón. Y es que en la última jornada también toca saber quién se queda en Primera y quién baja a Segunda.

Hoy quizá todavía tengan resaca los aficionados de Getafe, Granada y Almería, los cuales muchos tendrán los dedos envueltos en tiritas de tanto haberse mordido las uñas ayer. Y las verdad es que tienen motivos para celebrarlo, porque sus héroes son en realidad unos verdaderos héroes.

Hay una encuesta en la página oficial del Geta en la que se pregunta qué transmite ser del Getafe. Pues bien, la respuesta más votada entre los internatuas es el ser humildes, pero con un espíritu muy grande. Quizá esta misma respuesta explique los resultados del Getafe, resultados que dan argumentos de sobra a un aficionado azulón a afirmar que su equipo es el mejor de España. ¿Por qué? El madridista dirá que el mejor equipo es el Real Madrid porque así lo dice la historia, así lo dice la FIFA alegando que los blancos son el mejor club del siglo XX y así lo dice su palmarés. El culé dirá que el Barcelona es el mejor equipo de todos porque cuando se ha tratado de combinar títulos y buen juego, quien mejor lo ha sabido hacer ha sido el Barça y además, los azulgrana son los únicos del mundo que hasta el momento han ganado todos los títulos posibles en un año natural. El colchonero dirá que el Atlético de Madrid es el que no tiene abuela porque ni el pasado ni el futuro existen: lo único que existe es el presente y en el aquí y ahora el campeón de Liga es el Atlético de Madrid por derecho propio. ¿Y el Getafe? ¿Por qué podría ser el mejor equipo de España? Dando argumentos convincentes, porque siendo modesto como es, ha sido capaz de emparentar con Barcelona, Real Madrid y Athletic de Bilbao en el aspecto de no haber bajado nunca a Segunda hasta el momento.

Por otra parte está el Granada, un equipo que ascendió a Primera en 2011 gracias al play-off y que desde entonces, de faldas o de mangas, sobrevive. Una de las ventajas que tiene este equipo es poder recibir jugadores del Udinese italiano que puedan aportar algo más de calidad al equipo; otra, el poder ir adquiriendo más experiencia en Primera conforme va pasando el tiempo. Y este año se ha notado. Como anécdota, el Granada ya puede presumir de que en los últimos años ya sabe lo que es cargarse a Real Madrid y Barcelona respectivamente. Y el que el curso pasado, los entonces hombres de José Mourinho iban dispuestos a comerse Los Cármenes, pero Cristiano Ronaldo no vio bien la portería donde colaba y marcó un golazo sí, pero en propia puerta. En cambio, este año a quien le han plantado cara ha sido al Barça, al cual lo han hundido un poco más de lo que ya estaba. Un soplo de aire fresco para un equipo que esta temporada nunca ha estado en la zona de descenso pero sí en la cuerda floja.

Más complicado lo ha tenido esta campaña el Almería, un club recién ascendido también por el play-off que no estaba dispuesto a volver a bajar, pero que la categoría de oro se le quedaba demasiado grande. Francisco, el entrenador, es tan joven que tiene futbolistas al mando que han coincidido con él en su etapa como jugador. Poca experiencia, pero mucha ilusión. Quizá lo más socorrido hubiera sido destituirlo de primeras, pero hay veces en las que cuando en un equipo falta nivel, presupuesto o hay demasiadas lesiones, no siempre el cambio de entrenador es la solución. Había que tirar para adelante con lo que tenían, que a veces no era poco porque por ejemplo, Esteban, es uno de los porteros menos goleados. Además, cuando peor parece que van las cosas, ganan partidos importantes como al Valencia, al Atlético de Madrid o los de las últimas jornadas, los cuales le han hecho no perder la esperanza hasta el último momento. Al Athletic de Bilbao no le ha podido ganar, pero bendito sea el empate. Solamente le separa un punto del descenso, pero bendito sea. Ahora pueden disfrutar porque se han salvado.

Los que no pueden decir lo mismo son Osasuna, Valladolid y Betis. Especialmente, resultará extraño ver a los primeros en Segunda ya que El Sadar ha dado siempre mucho juego a la Liga considerándose siempre uno de los estadios más complicados del país. En el caso de los segundos, duele ver cómo ganarle al Barcelona y quitarle el campeonato al Madrid no sirve para mantener la categoría y en cuanto a los terceros, siempre se echan de menos en Primera porque siempre serán uno de los históricos de nuestra Liga. Además, la Liga sin un Sevilla-Betis no es lo mismo. Solo queda desearles suerte para la temporada que viene porque en estos momentos es normal acompañarles en el sentimiento. Y es que como dije en la entrada anterior, al igual que se contagia la alegría de los campeones, se contagia también la tristeza de los perdedores.

domingo, 18 de mayo de 2014

La relevancia del fútbol en nuestras vidas

El Atlético de Madrid ha ganado la Liga, eso todo el mundo lo tiene que saber. Lo tiene que saber porque se ha visto en la tele, se ha escuchado en la radio, se ha leído en los periódicos, se ha celebrado en la calle... Da igual que te guste o no el fútbol porque el deporte rey forma parte de nuestra sociedad de tal manera que es imposible permanecer indiferente ante él.



Tanto anoche como este mediodía, he visto el telediario en dos canales distintos (La 1 y Telecinco) y los dos han abierto con la victoria liguera del Atlético de Madrid. Recordemos que estamos en plena campaña electoral para las Elecciones Europeas del próximo 25 de mayo y se supone que la política es más importante para los ciudadanos que el fútbol. No vale decir que a la las europeas les prestamos menos atención que, por ejemplo, a las generales, porque en realidad, sabemos que no es así. Entonces, ¿por qué?

Muchos dirán que el periodismo es muy sucio y que está muy manipulado, unos culparán a la cadena pública y otros, a las privadas. Estos alegarán que los de arriba utilizan el pan y circo para manejar a las masas a su antojo y hacerles mirar para otro lado ante lo que de verdad importa. Señores, independientemente del medio que se trate, sea público o privado, todo, absolutamente todo está manipulado. La objetividad no existe. Además, solo con tener que elegir el orden de las noticias ya se está manipulando y no hay más remedio que hacerlo porque no se puede meter todo a la vez, es imposible. Lo dice una periodista.

Recordemos que cuando España ha ganado un Mundial o una Eurocopa, los telediarios enteros y los periódicos se han dedicado en cuerpo y alma a hablar de la victoria de nuestros hombres. Lógico, ya que se trata de los medios de comunicación nacionales y se supone que los que los habitantes de España somos españoles, pero ¿acaso todos los españoles somos del Atleti?

Es muy difícil asociar la pasión balompédica con la razón humana, eso está claro. Sin embargo, no podemos dejar pasar de largo la actuación del deporte rey dentro del tiempo de ocio, que es también un ámbito de nuestra vida cotidiana. Y es que el fútbol penetra en la sociedad de la cultura española hasta el punto de invadir todos los ámbitos de nuestro día a día, de ahí que pueda considerarse una industria lucrativa del tiempo libre. Vamos, que da dinero.
Por otra parte, esto también es una muestra de las masas que es capaz de llegar a mover el fútbol. Es cierto que a los ciudadanos les va a afectar más lo que suceda en Europa el 25 de mayo que quien gane la Liga, pero la política es demasiado aburrida y la gente ya está cansada. El deporte tiene otra magia. Es cierto que en España no todo el mundo es del Atlético de Madrid, pero es difícil no sentir alegría por aquellos que ganan y pena por aquellos que pierden. En el caso de los que vencen, los ves tan eufóricos, mostrando orgullosos sus colores, aplaudidos por sus aficionados, bailando en el escenario con sus compañeros y con sus hijos pequeños... Tú los ves e inconscientemente te unes a su fiesta. Porque el fútbol sabe sacar lo mejor de ti. Y a veces, también es relevante que los telediarios abran con una noticia buena independientemente de quien sea el campeón de Liga.

sábado, 17 de mayo de 2014

Los empollones de la Liga sacan sobresaliente

La Liga es caprichosa y después de varios años teniendo a los equipos de lo alto de la tabla relajados en la última jornada, el destino tenía preparado este curso un sábado de infarto en un único partido.

Barcelona y Atlético de Madrid se lo jugaban todo en 90 minutos en el Camp Nou. Si ganaba el Barça, se llevaba la Liga. En cambio, si empataban o ganaba el Atleti, el título se vestiría de rojiblanco. Todo podía pasar.

Como es lógico, cada uno querría que ganase su equipo y más de uno tendría puestas velas en su casa pidiéndole a Dios que ganasen los suyos. Los más realistas dirán que vaya tontería, pues seguramente Dios tendrá otros asuntos más importantes que atender que, por ejemplo, el Atlético de Madrid, ¿verdad? Bueno, según cómo se mire. Para la mayoría de los mortales, el que gane o pierda no es más que mera anécdota, pero para los que juegan dentro del equipo no: Para los jugadores atléticos significa la compensación a toda una temporada de duro trabajo y una recompensa a haber hecho las cosas bien. A todos nos gusta que se nos reconozca nuestro trabajo cuando lo hacemos bien, a ellos también.

El 'Cholo' Simeone supo darles una lección de fe a sus hombres. Era la persona más indicada para hacerlo porque es alguien que conoce muy bien al equipo y se sabe a la perfección su filosofía. Tienen fama de sufridores, pero es que también los sufridores saben mejor que nadie apreciar las cosas. Saben luchar, saben trabajar, saben esforzarse. Además, de humildad también hablan las cuentas corrientes del equipo, muy inferiores a las del Real Madrid y Barcelona.

El Atlético de Madrid ha ganado la Liga con 90 puntos, no está nada mal. Es cierto que ha pinchado ante equipos muy inferiores como el Almería y que en varias oacasiones, le ha puesto el campeonato en bandeja a sus rivales, pero en líneas generales, ha sido muy constante y ha trabajado bien, por tanto, hasta el más antiatlético tiene que reconocer que los hombres de Simeone se han merecido esta Liga.

Si la balanza se hubiera puesto del lado del Barça, sería como el caso del alumno que estudia el examen el día de antes y tiene suerte en ese momento. Aún así, era su obligación luchar hasta el final y darle emoción al asunto. En otras épocas, ellos han sido los justos campeones, aquellos que desplegaban un juego tan bonito que dejó con la boca abierta a todo el planeta. Ahora toca dejarle paso a otros.

Puestos a comparar al fútbol con una clase, el Atlético de Madrid sería el niño empollón que se agarra a los libros desde el primer día, el que toma apuntes de todos los detalles y, cómo no, el "examen a examen" se puede comparar perfectamente con el "partido a partido".


Sin nada más que decir, enhorabuena al Atlético de Madrid.
















sábado, 10 de mayo de 2014

La Liga de la emoción

Por quejarse, que no falte. Será por eso por lo que hay gente que dice que el fútbol español es malo. Da igual que seamos los vigentes campeones de Europa y del Mundo, que Real Madrid y Barcelona sean dos de los equipos más fuertes del planeta o que haya tantos jugadores españoles triunfando por todas las ligas europeas. Siempre seguirán diciendo que el fútbol español es malo.

Quizá los que afirmen esto confundan "malo" con "aburrido", otro concepto digno también de un eterno debate. Los que opinan que la Liga no es precisamente divertida alegan que desde el principio ya se sabe que la va a ganar o bien el Real Madrid o bien el Barcelona y que el resto de equipos se va a quedar a años-luz de estos. Tenían razón, hasta que apareció el Atlético de Madrid.



La Copa del Rey 2013 no solo demostró el desgaste madridista filtrado meses atrás, sino que los hombres del 'Cholo' Simeone venían para quedarse. Prueba de ello es que a día de hoy son líderes en la Liga, derrotaron al Barça en Champions y son finalistas en Lisboa. Además, en el hipotético caso de que ganasen el campeonato casero, serían justos ganadores porque llevan haciendo las cosas bien desde el principio. Sin embargo, a dos jornadas de concluir la Liga, todo puede pasar.

Una de las cosas que podría pasar sería que el Barcelona repitiese título. A principios de temporada, cualquiera lo esperaría. Puede que este Barça no parezca ni primo hermano de aquel espectacular Pep Team de hace solo unos pocos de años, pero lo cierto y verdad es que iban ganando todos los partidos y en la tabla estaban los primeros. Después empezaron a pinchar hasta que los dos equipos de la capital de España se pasaron por delante. De nada servía a los aficionados culés haberle ganado al Real Madrid los dos Clásicos ya que el juego azulgrana no es el santo de su devoción. Aún así, pueden beneficiarle las rentas de haber ganado tanto al principio de temporada ya que a día de hoy, es el segundo candidato favorito a ganar la Liga.

En cuanto al Real Madrid, su juego se podría resumir en que ha ido de menos a más apagándose a final de esta campaña. Al principio no jugaban a nada, daba penita verlos y todo. A pesar de ello, el Madrid es el Madrid y nunca se queda atrás así como así. Será que, como decía Juanito, "noventa minutos en el Bernabéu son muy largos". Una vez Carlo Ancelotti estabilizó al equipo, sus hombres empezaron a dar espectáculo en el terreno de juego y eso se tradujo en puntos arriba. Llegaron a estar líderes hasta el segundo Clásico de la temporada, momento en el que a pesar de todo, continuaban por delante de los culés. Ahora están detrás y después de los empates ante Valencia y Valladolid respectivamente, se ha podido apreciar a un Real Madrid bastante desgastado. Quién sabe si las fuerzas que le quedan se aliarán con la mala suerte de los otros dos ya que, aunque parezca mentira, el Real Madrid también es matemáticamente candidato a ganar la Liga. Y no solo eso, sino además, a completar un triplete.

En conclusión, los dos grandes de España ya eran bastante conocidos en nuestra Liga, pero ahora se han colado dos más: uno se llama Atlético de Madrid, el cual viene dispuesto a acabar con la vieja leyenda de que son unos sufridores y la otra se llama "emoción", aquella que es imprescindible para que nos guste el fútbol y que ya muchos la daban por perdida. Bienvenida de nuevo.


viernes, 9 de mayo de 2014

Bienvenidos a una nueva perspectiva del deporte rey

Hoy estrenamos blog, un blog de fútbol. Sí, ese deporte que, a primera vista no sirve para nada pero que sale todos los días en el telediario, es más, algunas veces como la primera noticia que abre dicho espacio informativo. ¿Por qué? A primera vista, ni siquiera el periodismo deportivo debería existir porque no le afecta a nadie.

Pues bien, lamento decir a aquellas personas que odian el deporte que si están de acuerdo con el primer párrafo, están más que equivocadas. Aparte de ser sano y ser un modo de vida que forma parte de todos los seres humanos, el deporte es un fenómeno que mueve las masas, de ahí que no pueda dejar a nadie indiferente.

Otra de las cosas que mueve la actividad deportiva es el dinero. Puede que en otras épocas, esta expresión sonara a sucio, pero en tiempos de crisis, suena a bendito. Si no, que se lo digan a la provincia de Cádiz todo el dinero que dejan allí las motos de Jerez.

El deporte más mediático del mundo es el fútbol. Ese juego que enfrenta a once contra once y que consiste en darle con los pies al balón es la actividad deportiva más seguida y practicada en todo el planeta Tierra. Y cómo no, también da dinero.

Por ejemplo, hace tres años, la Selección española visitó Granada para enfrentarse a la República Checa en la fase de clasificación para la Eurocopa 2012. Como todo el mundo sabe, España vivía en 2011 en plena crisis y el dinero brillaba por su ausencia. Pues bien, en ese momento, los dueños de los bares que hay alrededor del estadio Los Cármenes hicieron tanta caja como en un mes entero normal. Y es que si en algo estaban de acuerdo era en que la selección tendría que ir a Granada todos los meses.

La Roja también hizo una gran labor para el pueblo español cuando ganó las Eurocopas 2008 y 2012 y el Mundial 2010. España, por desgracia, se ha caracterizado siempre por un profundo complejo de inferioridad. ¿Decir con la boca llena que uno está orgulloso de ser español? ¿Llevar en la indumentaria el más mínimo símbolo rojigualda? ¿Afirmar que España tiene también cosas buenas? ¡Eso es de fachas! Por cierto, muchos de los que dicen eso no pueden afirmar qué es ser facha porque no han conocido la época fascista de nuestro país. Pues bien, una vez la selección empezó a ganar títulos, ya nadie sentía vergüenza de ser de donde es, al contrario, lucían sus banderas de España en los balcones y gritaban a los cuatro vientos que se sentían orgullosos de ser españoles. Bien hecho, pues aquellos que se sienten inferiores a los demás suelen ser pisoteados por todo el mundo.

Estos dos episodios que acabo de contar tienen nombre y apellidos, pero a nivel general, el fútbol promueve otros valores: el esfuerzo, el trabajo en equipo, la solidaridad entre compañeros, la lucha por ser cada día mejores... ¿Quién dijo que el fútbol es una actividad para cabezas huecas?