Este sábado por la tarde, Riazor recibirá al Real Madrid para el encuentro de la cuarta jornada de la Liga 2014/2015. Si hay algo para recordar en todas las previas de un Deportivo de La Coruña-Real Madrid es que los blancos se tiraron 18 años sin ganar en el estadio gallego.
Todo comenzó en la campaña 1992/1993. El Madrid iba ganando por 0-2 y todo apuntaba a victoria, pero un partido de fútbol dura 90 minutos, tiempo suficiente como para darle la vuelta a la tortilla. Dos goles de Bebeto dieron el empate al Dépor. Sin embargo, fue el Real Madrid el traidor de sí mismo ya que el partido lo sentenció a favor de los deportivistas Ricardo Rocha con su gol en propia puerta.
En 1994 llegaría al banquillo merengue Jorge Valdano y con él, el debut de Raúl (29 de octubre de ese mismo año) y de Guti (2 de diciembre de 1995), dos canteranos que posteriormente alcanzarían la consagración tanto en el Real Madrid como en el fútbol en general.
Raúl y Guti vivieron años gloriosos en el club blanco y ganaron Ligas, Champions y Supercopas. Sin embargo, pasaron por una racha en la que el Madrid pasó por dos maldiciones: la de la Copa del Rey y la de Riazor.
Vamos a centrarnos en esta entrada en José Mª Gutiérrez, un jugador especial tanto para bien como para mal. Y es que el de Torrejón de Ardoz es madridista desde la cuna, lo cual siempre le ha hecho llevar a gala tanto el espíritu de campeón como el antibarcelonismo. Muchos futbolistas alaban en las ruedas de prensa al rival aunque por dentro lo odien, pero Guti no: Guti no puede ver al Barça ni en pintura y así lo ha hecho ver tanto en su época de jugador profesional como ahora a través de su perfil de Twitter (@GUTY14HAZ). Por otra parte, el que fuera el dorsal 14 del Real Madrid es considerado por muchos como el mejor pasador de la historia, pues tenía un talento nato para dirigir el balón hacia los pies de sus compañeros por unos huecos y a unas distancias imposibles. ¿Su peor defecto? No poner en práctica este talento en todos los partidos que jugaba.
Pasó el tiempo y el "ocaso" de Guti y de Raúl coincidió con el intento del Madrid de superar una crisis. En resumidas cuentas, Florentino Pérez puso al equipo en manos de Manuel Pellegrini para la temporada 2009/2010 con el objetivo de plantarle cara a un Barcelona que en la campaña anterior lo había ganado todo y ganar la Décima coincidiendo con que la final de Champions se iba a celebrar en el Bernabéu. ¿El final del cuento? Temporada en blanco con anécdotas como el "Alcorconazo", la derrota frente al Barça tanto a domicilio como en casa y la enésima vez que cayeron en octavos de la Liga de Campeones. Sin embargo, aquel curso también dejó para el sentir madridista imágenes para el recuerdo.
En un momento complicado, los blancos estaban jugando contra el Málaga cuando Cristiano Ronaldo estaba defendiendo un balón del adversario y sin mirar atrás, le dio un codazo a Mtiliga tan fuerte que le rompió la nariz. Roja para Cristiano. El siguiente partido era frente al Dépor en Riazor, su estadio maldito. CR9, sancionado. Además, las estadísticas jugaban en contra nada más y nada menos que con 18 años sin ganar allí. De hecho, Raúl y Guti llevaban dieciséis y quince años respectivamente jugando en el primer equipo y todavía no sabían lo que era ganar en el campo del Dépor. El Real Madrid tenía todas las papeletas para descolgarse de la Liga.
Pellegrini sacó en el once titular a ocho españoles. Uno de ellos (canterano, por cierto), Esteban Granero, abrió el marcador. Después vendrían por parte del Madrid un par de tantos de Karim Benzema, un joven delantero francés que Florentino presentó en su día como galáctico pero que no terminaba de arrancar en el conjunto blanco ya que parecía que estaba dormido. Sin embargo, no sería el doble goleador el protagonista del encuentro. Y es que gran parte del 2-0 fue obra de Guti, el cual se encontraba solo ante el portero cuando vio por el rabillo del ojo que el francés tenía mejor posición que él y le pasó un taconazo que ni el mejor de los bailaores de flamenco. Aquel partido pasó a la historia como el final de la maldición de Riazor y la genialidad de Guti.
A día de hoy, el mediocampista madrileño sigue teniendo como foto de perfil de Twitter la portada de Marca en la que definían su pase como "el tacón de Dios".
Guti hizo una gran temporada con el Real Madrid, incluso los más conservadores reivindicaban la vuelta del 14 a la selección para jugar el Mundial de Sudáfrica. Al final de temporada, aunque no de forma oficial, ya se sabía que Guti y Raúl abandonarían el conjunto blanco. Los más jóvenes se resistían a reconocerlo, pues se trata de una generación que ha crecido con ellos en el Real Madrid y les costaba entender que la carrera profesional de un deportista no es eterna y que los equipos tienen que regenerarse.
La despedida oficial de ambos capitanes se produjo en verano de 2010. Todos los aficionados se quejaban de que después de tantos años defendiendo la camiseta blanca, una simple despedida en rueda de prensa se quedaba corta para ellos. Aparentemente, salieron por la puerta de atrás. Sin emabrgo, en los corazones de toda la afición madridista han salido a hombros a la vez que nunca se han ido. Porque el recuerdo continúa, porque el ser humano tiende a quedarse con lo bueno, como el taconazo de Guti: un genial detalle que dejó para el final de su etapa en el Real Madrid y ahora que vuelven los blancos a Riazor, todos recuerdan como si fuera ayer.
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